ZONA DE ADULTOS - El Mercado Femenino


Cuál es el mercado femenino.
Estudio de campo.

“Recuerdo la primera vez que tuve sexo... Todavía guardo el recibo.”
Groucho Marx

Espero que se me entienda por lo duro de la terminología, pero eso de “mercado femenino” va en relación a la demanda que hacen las mujeres que se unen a una página (cualquiera de ellas y son cientos) de citas, encuentros esporádicos, aventuras fáciles, sexo puro, amistades, compañías masculinas, etc. (Flixxx, XTrxxx, Sertravxxxx, MyAffxxx, Contactosesxxxx, Fuegxxxx, Abuelxxxx, se comprenderá que no doy los nombres completos, y poco hace falta)
Esta demanda está en la red al alcance de todos y solo con registrarse, dando los datos personales y de la oferta que se hace, se puede “colgar” el aviso de acuerdo a las necesidades que las mujeres tengan.
Las páginas, la mayoría de ellas, las que se hacen llamar profesionales, las que solo van por el contacto, las que se valen del chat instantáneo, tienen un soporte económico, una prima que se paga por parte de los que acceden a la oferta contabilizada en tiempo de permanencia en un chat, tiempo de conversación con un número de teléfono que intermedia, o el acceso a datos que consideran íntimos como fotografías, estados civiles, apetencias personalizadas, direcciones y demás.
Una de las características que se encuentran es la aparición del teléfono mediador, un 803 que además de haber pagado por su uso, se paga el minuto o fracción de la llamada, a un coste superior al de una normal. Esto hace pensar que cuanto más tiempo se esté hablando, mayor será el coste del “ligue” y la pregunta que sale de inmediato es: ¿No están también las oferentes beneficiadas por este sistema? Lo explico simple, si me entretienen conversando con la expectativa constante de llegar a concretar una cita o un encuentro casual, lo que se recauda por parte de las llamadas, bien pueden ser repartidas por quién da el sistema y por quién hace que dicho coste aumente en relación directa a la capacidad de retener un contacto interesado en la oferta. (O al menos así se dice, como si una nueva tentación recayera sobre las Evas actuales). Pero no es así, el dinero recaudado por estas “empresas intermediadoras” es para su propio bolsillo.
Engañan y lucran con los sentimientos y urgencias físicas de algunos hombres que se prestan a este juego y generalmente no saben cómo detenerse a tiempo. En el chat ocurre otro tanto y para enviar un mensaje igual, siempre hay que pagar por el acceso discriminado en tiempos limitados.
Y aquí no hay aparentemente ninguna regla, solo la de cobrar por el servicio de acceso escalonado de acuerdo a lo que se quiera obtener y lo que se pueda pagar.
¿Es una manera de prostitución?
Entendemos que prostituirse es cambiar un servicio sexual por dinero; aquí estas páginas están ofreciendo una prestación similar al permitir o no el paso del demandante hacia los datos privados o la conexión directa con la oferente. Sería una forma sutil y tecnológica de poner la prostitución en una zona gris e indefinida que se puede aprovechar sin que sea ilegal.
La figura del proxeneta, necesario en la prostitución común, la de la calle, la ejerce el sistema de control del acceso obligando al pago de la tarifa mencionada; y como todo proxeneta se lleva un porcentaje mayor, dejando el menor para la prostituta u oferente.
Sé que parece que la acusación es muy grave, desproporcionada y ofensiva, poner en el mismo saco la prostitución y la búsqueda inocente de un hombre o mujer para una práctica sexual o el establecimiento de una relación íntima.

“Lo único que hace emocionante el matrimonio es la infidelidad.”
Oscar Wilde

Veamos un ejemplo real copiado de una de las ofertas que se hallan en una de estas páginas:
“Hombres casados que quieran quedar
Soy una mujer casada y busco quedar con hombres casados para sexo esporádico y pasarlo bien, soy una mujer liberal y apasionada”
Respetuosamente, esta señora o señorita ofrece sexo sin un coste que se le pague a ella directamente; da sus exigencias, menciona sus cualidades y es directa en su mensaje.
Otros dos casos:
El primero
“Amante perfecta
Me da mucho morbo acostarme con hombres casados, eso de sentirme la "otra" me excita, sobre todo porque sé qué puedo hacer lo que tu mujer no puede, soy discreta y también casada, esto queda entre nosotros”
El segundo
“Mujer casada busca hombre discreto
Mi nombre es Lxxxxx, estoy casada pero aburrida de la rutina, me siento sola y quiero conocer a alguien con quién poder quedar esporádica y discretamente. Alguien sano, discreto, agradable y en condiciones similares, para salir de la rutina y pasarlo bien.”
Dos señoras casadas, visiblemente cansadas de su relación con sus maridos, que buscan salir de la monotonía que se le supone al matrimonio con un tiempo de existencia. De lleno hay en el mensaje una incitación directa a la infidelidad compartida, a la complicidad aceptada en el trato bajo el pedido de confidencialidad o discreción. En el primer caso se suma la fantasía de ella, en eso de “ser la otra”, una figura externa del matrimonio que ejercerá de alternativa sexual.
En este tercer caso, aparece otro ingrediente:
“Casada con picardia
Mi esposo no sabe complacerme, me ve gorda y fea y no quiere tener sexo conmigo, busco un hombre maduro y bien dotado que me de lo que estoy buscando”
La acusación o justificación ante un marido que desatiende las necesidades de su esposa y la solución más simple que es, como comúnmente se dice “poner los cuernos”. Imputa a su pareja legal de una actitud denigratoria hacia su persona y que la discrimina por su aspecto.
En estos casos no se ha buscado (aparentemente) una vía para remediar el conflicto, sino que se opta por llevarlo a un nivel superior, provocado por la venganza; “si no me das esto, hago aquello”. Lo que se podría rotular de un comportamiento infantil.

Busco amante y complice... Hombre Maduro de 50 a
Busco amante y complice... Hombre Maduro de 50 años, serio culto y generoso. Que me pueda Ofrecer seriedad, estabilidad y asegure una ayuda mensual que me permita llegar holgadamente a fin de mes como complemento a mi salario. Busco hombre educado, limpio, blanco y con la cabeza en su sitio Yo soy ...
Ahora la oferta cambia de dirección, es una de pago lo que se traduce en simple prostitución. Sin embargo el pago en las demás opciones, a menos que sea un chat público en una de las llamadas Salas de Ligue o Eróticas, está camuflado tras el servicio de página o plataforma dónde se realiza el encuentro virtual que asegura una próxima y supuesta cita personal.
Pero para que se llegue a concretar dicha cita, será necesario que el hombre ya metido en el camino fácil de ligar, tenga conversaciones virtuales con la dama en cuestión, y para ello hay algunos muros que escalar. Por ejemplo el uso de un chat privado, la llamada telefónica con un número de también características virtuales o el intercambio de mails que las damas estarán dispuestas a mantener. Este aparente obstáculo para llegar a disfrutar de esa amistad licenciosa, oculta para que el morbo se dispare con mayor efecto, se deberá hacer previo pago de bonos, créditos o como le quieran denominar para al fin, disfrazando un modelo de prostitución puro y duro.
Esta modalidad que parece imponerse cada día más, se la ve multiplicándose por cientos de sitios web que dan el servicio; ahora es interesante observar que a medida que el demandante se va registrando en ellas en busca del sexo fácil, va a hallar si su ojo es analítico, que las damas requiriendo que un príncipe las salve de la monotonía dándoles un respiro que aparentemente tienen sus marido, por sus requerimientos amorosos no satisfechos, son repetidas en sus perfiles con idéntica fotografía y a veces variando muy poco el texto que les acompaña.
Así te encuentras en la página Flxxx a Susana (supuesto) que dice que su marido no la atiende sexualmente como ella espera y al ir a la página MyAxxxx, otra vez está la misma Susana que le agrega al texto que está “cachonda y mojadita”. Son aparentemente la misma persona, coincidiendo en el lugar que viven y en las apetencias que tienen (color de cabello, edades, físico, disponibilidad, etc).
Sin embargo no finaliza en una duplicación de datos en dos sitios que se supone administran diferentes personas, porque la misma imagen la hallas nuevamente en la página Encuentrosxxxx solo que aquí Susana se muestra más complaciente y dice que desea ardorosamente hacer determinados juegos sexuales con un aire de perversión, indudablemente con el ánimo de atraer a otro tipo de demandante, una más (por decirlo de alguna manera) caliente.
Siguiendo en la profundización del tema, puedo darme de bruces con otros beneficios de los que se hacen los administradores de los sitios de citas esporádicas. Uno de ellos es que te instan a que te adhieras a sus ofertas entrando por medio de tu perfil en Facebook o Google, de dónde sacan los datos de tus amistades y preferencias para luego ofrecer el sistema a quienes son de tu círculo. Esto sin la autorización explícita por tu parte, simplemente tomando lo que se supone es público como tú perfil. Según ellos no infringen ninguna ley de privacidad, porque lo que pones en una de estas redes sociales es a vistas de amigos y enemigos sin distinción (en aquellos casos en que no has optado por mantener tus datos personales fuera de la vista general).
Por ejemplo si en tu perfil está tú número de teléfono, es posible que al ver tus inclinaciones de marrano queriéndole jugar con cuernos a la parienta, pero que aún no te arriesgas a lanzarte al pozo de la pasión, una señorita muy suelta de lenguas te llamará para endulzarte la oreja y conseguir que gastes tus duros en una conversación paga, o con créditos que suena mejor.
Si en otro caso, lo que has puesto son tus direcciones de correos electrónico, te lloverán propuestas de ligue que aunque caigan en Correo No Deseado, un alto porcentaje abrirá por las dudas… o malsana curiosidad y bien sabemos qué mató al gato.
Y una tercera y muy grave consecuencia es que den con alguna puerta que hayas dejado abierta por dónde logren tener acceso a tu cuenta bancaria o tarjeta de débito o crédito, allí te encontrarás que al revisar el extracto hay salidas de dinero por pequeñas suscripciones que te serán muy difícil de rastrear e identificar, al fin no nos fijamos mucho si nos sacan diez euros, puede confundirse con cualquier gasto que hayas hecho y no recuerdes. Pero como no especifican que dicho descuento es de la página de citas guarras, le restarán importancia un gran número de clientes forzosos. Aclaro que a veces no es necesario que en el perfil figure la cuenta o el número de la tarjeta, con solo que tengas un enlace como lo puede ser la compra del súper, o la de una tienda online en las que se tienen registrados los datos completos para adquirir un artículo (el sistema de guarda de compra) como puede ser el Compra en un clic o similar que nos suele hacer tan fácil conseguir lo que deseamos en la red, les dará el camino para agregar lo que ellos suponen de buena fe que quieres.

“La prostitución y el matrimonio no son tan diferentes. Puedes convertirte en propiedad de la otra persona. Y cuando esa persona es como Jaime o como Pedro, tu vida deja de tener valor.”
Diario de una Ninfómana.

Me pregunto ¿son ellas las primeras que caen en las redes de estos sistemas? ¿O somos nosotros, lo hombres que como inocentes cazadores insatisfechos, los que al fin somos cazados por hambrientas hembras en celo perpetuo?
¿Quién es inocente en este juego?
Si tuviese que elaborar un juicio, diría que las tres partes son cómplices, que nadie queda fuera de ser considerado culpable.
El sistema que sigilosamente pone las herramientas, las mujeres que aceptan su rol de carnada fresca y los hombres que actúan por el instinto más básico, se unen en esta responsabilidad de sostener un método que tiene sus aristas muy afiladas, y a pesar que se sabe que se puede salir lastimado, se continúa en él.
Aunque dudo de la mayoría de los perfiles que aparecen (de esto no tengo pruebas concretas) y sí creo que las mujeres que acceden a esta manera de exhibirse tiene una contrapartida para su beneficio; aclaro por si no queda entendido, que es posible que algunas mujeres que se exponen logren sus dinerillos en connivencia con una compañía telefónica y por medio de los números utilizados para “ocio”, aquí entran los videntes, los casinos online, las citas personales, las llamadas eróticas, etc.
Es de notar que si ingresas en una de las plataformas, de inmediato tienes supuestos mensajes de señoras o señoritas a las que les agradas, aunque no hayas colgado tu fotografía o dado mayores datos de cómo eres; allí es cuando la duda se fortalece, ya que es poco probable que haya mujeres con tantas ansias de tener una cita sin haber de por medio un mínimo de conocimiento.
Entras registrado y aparece una joven de entre los 20 y 25 años que te dice que le gustaría chatear contigo; generalmente lo que se hace es contestar con cierto asombro, pero luego de haber escrito una rápida respuesta y al intentar enviarla, la plataforma te redirige a otra zona dónde condicionan la comunicación si compras tiempo a modo de créditos. Si no pagas te quedas sin poder decirle a una niña de un muy buen cuerpo, que te gustaría entablar algo con ella. Algo como que te quedas a dos velas y eso para un hombre que ya está lanzado a la aventura es un desafío que no debe permitirse, por lo que irá corriendo a hacer la compra, muchas veces sin leer la letra pequeña, que te dice por ejemplo: “el cargo a su cuenta corriente aparecerá como servicio a Lurxxxx. Esto, si uno está en pareja y las cuentas de dinero las llevan juntos, acarreará un serio problema a la hora de explicar el gasto hecho; porque la red es un pozo de sabiduría al alcance de todos, incluida nuestra mujer, que irá a consultar al señor Google y este le dirá sin tapujos que la cuenta pertenece a un sitio de Citas con Mujeres, ligeras de cascos.
Hay algunas páginas que ofrecen hacer el cargo sin mencionar nada de sus servicios, pero otras lo ponen con nombres que no dejan dudas de su intención, por ejemplo: PonerLosCuernos. Com
Y de allí al divorcio hay solo un paso, el que dará ella.
La mentira tiene su lucro si se atienden los reclamos que suelen hacer los bajos instintos, tanto de un lado como del otro, y quienes conducen o administran estos sitios web, saben muy bien cómo hacer para poner de su lado la vieja costumbre de tener sexo, mucho, como sea, dónde sea y con quién sea.
Y hay para todos los gustos y colores. Se puede ser un homosexual que busca su satisfacción, un hombre casado, una mujer casada, una persona bisexual, un degenerado sexual, un pederasta, un violador en serie, un enfermo mental, etc.
El mundo que abre sus puertas a este tipo de relaciones, muestra con descaro las miserias humanas del modo más explícito y cruel.
En la investigación que hago, me he encontrado con algunos casos que llaman a la reflexión sobre esa parte oculta de la naturaleza humana; en una de las salas de chat públicas me he encontrado con algunas aberraciones del trato de placeres. Para ejemplo la conversación que llevé a cabo con un anónimo (aunque luego dejo tal condición) que brevemente resumo.
Tres de la tarde de un sábado. Sala de chat en la subsala de Encuentros Infieles (así la titulaban).
Tras unos minutos saludando a diestra y siniestra, me pide un privado uno de los asistentes al chat.
Resumiré la conversación:
Pervertido.- eres hombre o mujer?-
Yo.- hombre
Pervertido.- estas casado?
Yo.- si, por qué?
Pervertido.- te pregunto, ¿qué le harías a mi novia?
Yo.- (perplejo) no sé, no la conozco.
Pervertido.- te la muestro por Skype, está durmiendo-
Yo.- ah, bueno pero estoy en el trabajo y no puedo poner el Skype.
Pervertido.- vale, no importa imagínala.
Yo.- ¿Cómo es tu novia?
Pervertido.- esta buena, 56 kg 156 de altura y 100 de pechos. Se llama Soxxx. (Da su nombre con ligereza asombrosa).-
Yo.- ah, pues no sé qué le haría, pero habrá que pensar.- (le seguí el rollo)
Pervertido.- tengo una fantasía. Que la violamos.
Yo.- vale, pero cómo es eso? Tú la violas y yo miro?
Pervertido.- no, entre los dos. En el portal de su casa, está en las afueras y nadie ve.
Yo.- claro pero tendría que ir hasta allí.
Pervertido.- no hay problema, te pago el billete, vienes y lo hacemos.-
Yo.- (sin dejar de seguirle la conversación) y lo haríamos a cara descubierta?
Pervertido.- no, usando máscaras. Puede ser en el coche también. O mejor si tú te vienes con el tuyo lo hacemos allí.
Yo.- no sé, me parece algo arriesgado ¿no te parece?
Pervertido.- no lo es, he pensado en todas las situaciones posibles. La torturaríamos.
Yo.- ¿y qué piensas hacerle?
Pervertido.- doble penetración, dolor, cortarle el pelo, mearle encima, humillarla.
Yo.- eso suena a venganza.
Pervertido.- no, es una fantasía que quiero cumplir.
Yo.- no sé, sigo pensando en qué hará ella cuando esté liberada.
Pervertido.- seguro que denunciar. Pero no a nosotros, lo tengo todo planeado.
……
En apariencia no sería más que un delirante sujeto que tiene un deseo malsano buscando que le lean, se perturben y nada más, sin embargo a lo largo de la conversación dio detalles del cómo y dónde realizar el acto repudiable convenciéndome que la propuesta era real y concreta.
Lamentablemente usaba un nick o seudónimo que sería muy difícil de rastrear e identificar; además si hiciese una denuncia las copias de la pantalla que obtuve no tienen validez jurídica como para que la policía actúe. Me queda la sensación de haber tenido enfrente a un depravado que está suelto, que es muy peligroso e irreconocible. Un asqueroso sentimiento de culpabilidad ajena, casi rozando la complicidad.

Si no seguís un auténtico camino hasta el final, una pequeña maldad al principio se convierte en una gran perversión.
Miyamoto Musashi

Y la pregunta que aparece de inmediato, ¿es un caso aislado?
No, no lo es, luego pude comprobar que otros propagaban propuestas tan miserables como esta, hay quienes dicen que ofrecen a sus mujeres embarazadas para que sean violadas con él presente porque lo quiere observar y saber que se siente, uno dice que como regalo a su mujer desea que un hombre con determinadas medidas de su miembro viril tenga relaciones sexuales delante suyo. También está el que busca montar un bacanal con sus hermanas e invitados elegidos en el chat. Estas son las ofertas, algunas de las cientos que he hallado. Personas que aparentan una vida normal, que puede ser tu vecino o el dependiente de una ferretería, el que expende la gasolina, cualquiera que te cruzas a diario en tu calle. Las vidas secretas y de insanos deseos las pueden estar llevando a cabo cualquiera para después ser noticia de un periódico o un informativo por televisión.
A estas alturas me asalta una pregunta: ¿la doble moralidad es parte de la sociedad que vivimos?
Pareciera ser que así es, que enchalecados en un supuesto reglamento de convivencia y para que sea, también supuestamente, tolerante en un amplio espectro que mantiene abiertas dos puertas, de quien dice tener y es galardón entorchado, con la otra, una puerta trasera donde se destaca la hipocresía y que talvez sea la más sincera.
Con mucho cuidado digo que ser hipócrita es la naturaleza del ser humano, que domesticado por los intereses personales, en busca de tres anhelos, sexo, poder y dinero, disfraza sus peores intenciones para que le consideren socialmente aceptable, respondiendo cortésmente a las premisas de la primera puerta, la que considero es mucho más cercana a la mentira que la de atrás.
Claro que desde el punto en que se lo mire, la hipocresía puede bien ser un método de vida aceptable, como son los códigos de sobrevivencia que tienen los delincuentes, casi se podría asegurar que ellos habitan un espacio propio e incursionan en esta sociedad para su provecho.  Hacen lo que saben y quieren dentro de su “moral”, esto lo baso en experiencias donde uno de ellos (fueron en realidad más de uno) me explicaba que el robar no estaba mal, solo se apropiaban de lo que deseaban y que si los supuestos líderes de este estado social robaban, ellos no tenían por qué ser discriminados. Es su lógica y desde su lado es irrebatible, con esos conceptos se educan, crecen y se desarrollan creyendo que su posición es correcta, su concepción de justicia no es diferente a la nuestra, solo que aplicada a sus bases morales.
Para este entonces hablo de al menos dos sociedades bien diferenciadas, que se alimentan una con otra contraponiendo sus valores; ellos buscan y saquean sus necesidades, nosotros producimos y ponemos en marcha sistemas de seguridad, uno sin el otro no serían convivientes ni necesarios.
Es difícil aceptar sin más esta realidad, sin embargo el delito existe desde que la oportunidad se ha dado y las normas lo prohibieron, regreso a la oferta y demanda que daba como necesaria  las relaciones esporádicas que buscan hombres y mujeres por medio de las citas en la red.
Estas afirmaciones llevan a otra pregunta; ¿deberíamos pensar que solo por la confrontación de valores morales concebimos lo lícito y lo no lícito? ¿Sería otra sociedad si el delito se considerara parte de esos valores? ¿Cómo sería la sociedad sin las normas legales?
Muchos dirán que un caos, que para poner orden es necesario la diferenciación. Que la sociedad no se puede concebir en anarquía porque no son sus bases sociales. Sin embargo no podemos cerrar nuestro criterio y contemplar una única manera de sociedad; es posible que existan otras dónde todo sea muy diferente y por ello tengan que ser necesariamente malas.
La literatura ha descrito miles de veces la ambigüedad del espíritu humano, el Dr. Jeckill y Mr. Hyde son un ejemplo y eso es porque de alguna manera somos conscientes de dicha dualidad, ahora si buscamos sabiduría nos remitimos a San Agustín donde él dice: el mal es la ausencia del bien, por lo que deducimos que parte de lo incorrecto es la ausencia como cosa moral. Esto siempre desde un único punto de vista, el del que legisla de acuerdo a sus intereses los que luego traslada a su entorno para que sea cumplido.
Y ¿sería necesario un sitio como los de citas esporádicas para hombres y mujeres casadas si las reglas actuales no existiesen o fueran otras?
Si las normas morales permitiesen la infidelidad, que no fuesen mal visto que el sexo se practicara sin la restricción del matrimonio monógamo, lo primero que se desvanecería sería el misterio y la complicidad en hacer algo fuera de lo legal. Y bien sabemos que el ser humano dice y mantiene que las reglas han sido puestas para ser transgredidas; aunque el dicho sea un justificativo para sobre pasar lo permitido y no sentir culpa por lo hecho.
Sin normas que limiten la infidelidad, la monogamia no tendría sentido ya que entre sí se oponen.
Para amenizar, unos datos de Colombia, lugar que se merece estar dentro del estudio por características de su clima y sus libertades sexuales.



Estos datos iniciales de Colombia no se alejan de nuestra realidad; 40% de personas se dicen “infieles” contra el 60% que no dice exactamente qué no lo son ni lo serían, sino que todo depende de la oportunidad….




En este cuadro se discrimina en cifras y motivo, el criterio supuestamente utilizado para llegar al punto de ser “Infiel”.
El mayor porcentaje por parte de los hombres es la falta de atención de parte de su pareja, y como ya mencioné, en lugar de buscar o de pensar reflexionando, cuál es la razón por la que se siente tentado a ser infiel, se opta por el camino más fácil: Poner los cuernos.
Otro análisis posible es que el hombre aprovecha más que la mujer la oportunidad de serlo, es más curioso y necesita emociones que le saquen de la rutina, algo que le haga “sentirse vivo” y esta es una de las excusas más encontradas. Mientras que la mujer siente más la falta de atención de parte del hombre y acusa más la pérdida de gusto por la pareja, (que se aburre más que el hombre).




Si vemos este otro gráfico podremos analizar que la facilidad de ser infiel es mayoritariamente con un amigo, alguien cercano pero que no entra del entorno íntimo, un jugador del costado que se le tiene por cómplice en todo momento. El amigo se diferencia de un conocido y se ve que repercute la calificación porque con el primero se llega al tope y con el segundo casi en las cifras menores. Somos poco atraídos por una relación de infidelidad con los mandos superiores o los ayudantes y secretarias, tampoco es de mucho gusto decir que se es infiel con una prostituta ya que es sexo pagado (aunque ya veremos en la trama que buscar un encuentro esporádico ingresa sutilmente dentro de la prostitución).
Y si el amigo no está de nuestro gusto, en escala descendente tenemos al compañero o compañera de trabajo; allí, en el ámbito laboral, con la complicidad y el gran tiempo de convivencia se suelen fraguar las infidelidades con facilidad.

“La persona infiel juzga que quien es indigno de confianza es su pareja.”
John Gottman

Otros datos interesantes.
Colombia está detrás de los Estados Unidos en una escala de infieles donde este último ocupa el top de la lista. Si bien las estadísticas son la mejor manera de mentirle al que quiere estar informado, estos datos no son alejados de la realidad. Es interesante analizar que un 40% confiesa ser infiel, lo que hace suponer que hay un porcentaje que no lo confiesa pero que lo ha sido o es. Y hablar de un 40% es decir que 2 cada 5 mujeres están siendo infieles a los compromisos tomados, (siempre que se siga creyendo en la monogamia).
Cuando sales a la calle de compras, a hacer un trámite, o por cualquier actividad, sin dudas que mirarás distinto a tus vecinas y mujeres del entorno luego de saber de esas cifras; aunque no sea tan así, cada 5 de ellas que te cruces, 2 serían potencialmente buscadoras de un hombre para tener una cita esporádica. Claro que esto si vives en Colombia.
¿Qué ocurre aquí, en España mientras tanto?
Los datos aportados por una de estas plataformas de citas (casualmente son ellos los que abren sus datos profesionales) la “empresa” Ashley Madison que dice suministrar un servicio anónimo y discreto, sitúa a España en el quinto lugar detrás de Estados Unidos, Canadá, Australia y Brasil. Aquí se le considera el mercado europeo de mayor crecimiento, que quiere decir que abierta la puerta de la infidelidad, los españoles no se han cortado a la hora de poner a la parienta en segundo lugar y buscar el sano ejercicio sexual fuera de la cama matrimonial.
También destaca que:



Según esta “empresa” entre sus usuarios, hay una media de 85 euros trimestrales que se gastan en la búsqueda y obtención de placeres furtivos. Contando que el “paquete básico” es de 49 €, estaríamos comprendiendo que el español, se gasta de su presupuesto dos paquetes de referencia u ocho al año, lo que suma 392 € anuales, el equivalente a 15 libros (a razón de 25 € cada uno) o 78 cajetillas de tabaco (más de dos meses a cajetilla por día), 8 suscripciones anuales al periódico La Vanguardia (8 años), o 6 meses de Movistar en el plan 300, también si lo trasladamos al gasto en gasolina significan 5 y medio tanques de 60 litros a tope; se lo mire por dónde se lo mire, es un dinero nada despreciable, y más si consideramos que el salario básico ronda los 900 €, allí con este índice corresponde al 43% de este.
Hasta ahora he hablado de las tarifas que se gasta un hombre, pero ¿Y la mujer?
Pues vamos al caso de Silvina (supuesta mujer buscadora de placeres esporádicos), ella deberá optar por un paquete básico (empresa QuieroRxxx) de 11,99€ que incluye la navegación en incógnito, ocultar el estado (mensaje leído), mostrarle offline y acceso móvil ilimitado. Si busca posicionarse mejor y ser vista, más acceder al chat plus, la cuota se irá a 24,99€ por mes; por otra parte si no pones una fotografía no hay mucho que se pueda conseguir; se visitan los perfiles que se ofrecen y en el chat está limitado, ya que al interaccionar con un hombre, aparece la exigencia de tu imagen.

Pero a la hora de pagar hay que tener muchísimo cuidado, la plataforma en sí misma no cobra, sino que lo hace por un intermediario que conoce muy bien las reglas del juego y de tomo timar a las personas.
En una de las páginas podemos ver esto en letra pequeña:
“Respetamos tu privacidad. Se te facturará discretamente como DFSUP.COM / +41445802045”
Si se es inquisidor porque las cosas no le cuadran, busque en Google DESUP.COM y hallaréis esto:
“¡Estimad@ cliente!”

“Es probable que hayas encontrado este sitio web debido a que apareció en tu extracto de la tarjeta de crédito o débito.
El pago mostrado en tu extracto se refiere a una suscripción de nuestros productos o servicios, que son operados por Tyche Technologies AG (anteriormente Caerus AG).

Si no reconoce esta transacción, por favor póngase en contacto con nuestro equipo de Atención al Cliente.”
Por lo que buscaremos a Tyche Technologies:
“Tyche Technologies, ubicada en Nueva Jersey formada por un equipo de arquitectos de software con experiencia, Gerentes y profesionales de la tecnología que han implementado numerosos proyectos para 50 compañías de fortuna durante más de una década. Nuestra misión es proporcionar soluciones rápidas y eficientes en el área de Big Data, comercio electrónico, Business Intelligence, Data Warehouse, m-commerce, desarrollo e integración de aplicaciones, desarrollo de bases de datos, CRM y computación móvil. Ofrecemos tiempo completo tanto en el sitio y fuera de sitio de desarrollo y apoyo después de la ejecución del proyecto con consultores de alta calidad.”
No hay dudas que se dedican a tercerizar el negocio, apartando a la plataforma de citas del engorroso asunto del cobro (comercio electrónico, m-commerce).
A apenas unos reglones arriba no sabíamos que era DFSUP.COM, pues una rama de Tyche Technologies y usted, el que hizo el cargo a su tarjeta, la que reclama su mujer por la aparición de un gasto de poco monto, ahora está avisado y podrá decir que DFSUP es una gasolinera, o una suscripción a un periódico, vemos! Le han servido la excusa no dejando hilo suelto, a menos que la parienta quiera seguir indagando.
Y no olvidemos dónde está radicada la empresa de informática que sería la última en contestar ante un reclamo de un cliente insatisfecho: Suiza. Círculo cerrado.
Y sin embargo hay más deshojando la margarita; porque como rémoras que tiene el tiburón, hay una página que le ofrecerá (si no da resultado el cancelar la suscripción o si la cosa con su mujer aumenta de tono), la solución para parar esta sangría que se le puede producir en sus ahorros:
Y si esto lo ve su mujer se te arma la gorda, porque en el texto de información dice:
“Sos Internet pone a su equipo disponible para ayudar a entender por qué se le cobra por Dfsup y poner fin a cualquier suscripción.

Atención leer esta página, usted entiende que no está en el sitio que ha extraído, pero ayuda el SOS sitio de Internet para darse de baja de solicitud / cancelación / reembolso.

De ahí vienen las tasas Dfsup?

Si ve un gravamen a favor del Dfsup, significa que usted ha hecho una entrada en un sitio web (sitio de citas, sitio de videncia u otro ...): A veces sólo tiene que introducir su tarjeta para una oferta de prueba 0 o 1 euro a convertirse en un miembro de pago de un sitio.”
(esta es una traducción del texto original)
¡Ahora sí!, estamos en una situación difícil de explicar porque dice claramente que el gasto realizado corresponde a un sitio web de citas o de videncia, etc…..Y difícil será decir que fue a un vidente.
Hasta aquí tenemos, hablando de modo vulgar (espero que me disculpen), el siguiente cuadro dónde:
La estrella de seis puntas eres tú demandando una infidelidad
El hexágono es la candidata que has elegido para ser infiel a tu pareja
Tú quieres relacionarte con ella por lo que:
A: pagas a una empresa intermediaria (D), pero cobra otra empresa que se comunica con el Banco (E) el que lo retira de tu cuenta (F) con un supuesto destino discreto.
B: habiendo hecho el pago te comunicas con la empresa intermediaria (B) que te dará vía libre a la mujer deseada (C)
Y pasado un tiempo y tú has rescindido la suscripción a la empresa intermediaria, pero te aparecen gastos que no has realizado del servicio de citas, aparece la empresa de reintegros que (H) te da instrucciones para recuperar tu dinero por medio de saber cómo opera la empresa cobradora (G).



Ahora ya tenemos la solución para recuperar el dinero que “pueden haber retirado sin nuestro consentimiento”, y esto es solo una suposición que suceda. Pero ocurre que esta rémora de los mares que es la empresa recuperadora, tiene un coste:
3 opciones
La Guia por: 24,90 libras, que te enviará un mail con una guía práctica de los pasos que debes dar para el reclamo y rescate de los pagos.
Llave en Mano por: 44,90 libras la empresa de marras se hace cargo de dar los mismos pasos pero esta vez por su parte, aliviando tu compromiso de hacerlo tú mismo.
VIP (no podía faltar) por: 49,90 libras, (5 libras más) es similar a la anterior solo que por esas míseras 5 libras tu caso pasa a ser prioritario en la resolución.
Indudablemente que después de analizar la trama, el simple hecho de estar “caliente sexualmente hablando” a dado de comer a 4 (cuatro) empresas, por conocer a una señora o señorita y salir de un embrollo mayúsculo. Y cuando el sexo es abonado de una u otra manera se llama lisa y llanamente: Prostitución.

“El verdadero momento en que una mujer deja de querer a su marido no es cuando se decide a engañarlo, sino cuando él se entera del engaño, porque destruye el encanto de engañarle.”
Jacinto Benavente

Conclusiones:
Tras haber indagado superficialmente el fenómeno de las citas entre personas que abrigan el deseo de la Infidelidad, utilizando las tecnologías de esta Era de la Comunicación, concluyo con algunos puntos más claros y comprendidos. Más allá de cualquier tratado psicológico, social, antropológico, lo que ha cambiado mis paradigmas sobre las relaciones interpersonales no pretende ni siquiera acercarse a los estudios serios y profundos que se hacen sobre este caso.
El humano (tomo este término para aunar los géneros) desde su aparición en la Tierra necesita de la comunicación como medio de completar sus experiencias relacionales, muy distinto es en tal caso el animal que por instinto y necesidad biológica se aparea con su opuesto para perpetuar la especie. El humano, gracias al lenguaje va más allá del cortejo con señales y rituales estacionales y pone en la mesa la búsqueda de placeres desconocidos por los de otras especies, una de estas experiencias placenteras es sin dudas la necesidad del riesgo, de llegar a situaciones dónde el miedo y el dolor son límites a cruzar, muchas veces sin medir las justas consecuencias.
La Infidelidad es al fin un modo de trascender más allá del miedo, considerando a este como la alarma que se activa al entrar en una zona de peligro. Y es para el humano un atractivo modo de sentirse renovado en sus fuerzas, es la adrenalina y otras hormonas que se liberan haciendo que lo imposible se vuelva posible. Hay quienes se tiran de un acantilado con un paracaídas y sienten ese poder en sus cuerpos, otros ponen en riesgo sus vidas corriendo a más de lo permitido exigiendo a su vehículo velocidades exageradas, y quién transgrede las leyes sociales por puro placer. Creo que este estado es una de las razones que se suman al acto de la Infidelidad. Por otra parte y también integrando a esto, está la curiosidad mal conducida. Hay quienes se enfrascan en investigar la sociedad humana o una fórmula matemática compleja y satisfacen su curiosidad innata en vías de una aventura del orden del razonamiento, otros preferirán ser curiosos en las vidas ajenas y no pasan de ser cotillas de televisión o ventanales, los hay que calman su sed de curiosidad analizando un partido de fútbol o un encuentro de boxeo. Para todos hay un motivo donde saciar la sed, aunque parezcan muy disímiles los puntos elegidos.
La Infidelidad escampa a sus anchas en el mundo virtual, el anonimato inicial lo hace atractiva y seductoramente apetecible; se encuentra en ese “baile de máscaras” la posibilidad de ser el que se desea sin que se delate su persona. La zona que establece la virtualidad es el zaguán de la antigüedad donde se ocultan entre sombras, los deseos incumplidos. No eres visible por completo, la duda de quién y cómo eres acicala la imaginación dándole misterio y novedad que se supone perdida en la relación estable, en la que parece ser que no hay ya secretos por descubrir, pasados que escudriñar, ni conceptos por compartir. Aunque esto no sea cierto, pues estoy seguro y lo digo por experiencia, que una relación estable siempre hallará algo nuevo para descubrir entre ambos, sin la necesidad de la aparición de la infidelidad. Los estados de riesgo, si es que eso da placer, se pueden compartir de a dos y mucho más si se hace bajo el paraguas de la complicidad abierta, que no necesita aferrarse a la mentira o el engaño para sentirlo.
No somos conscientes a pleno de lo que significa la relación basada en la confianza mutua, la ponemos a prueba en busca de lo que antes he mencionado y nos dejamos llevar por sentirnos protagonistas de una historia falsa.
Y la investigación me da como conclusión que alimentamos con este tipo de satisfacción solo el comercio de los sentimientos básicos que son incitados a salir y demostrar que estamos vivos, como si la relación estable fuese un estado de muerte en latencia.
Las imágenes que hallamos a por cientos hablan por sí solas de un exhibicionismo primitivo que no coincidiría con el supuesto grado evolutivo alcanzado por el ser humano. Las mujeres mostrando su cuerpo como demandante de la excitación previa, los hombres con las imágenes de sus penes erectos para presumir de sus potenciales masculinos como si alguien dudase de ello, las fotografías de vaginas o anos que corresponden a la de los penes, los torsos desnudos como muestra gratis de lo que está para alcanzar gozar una próxima relación, los rostros con muecas y miradas que quieren denotar la lascivia que mora en sus mentes como garantía de pasar un momento de pleno sexo placentero.
Ahora, si analizamos superficialmente esto de sexo placentero y esporádico, no podemos dejar de compáralo con un acto egoísta e individualista, casi onánico me atreveré a decir, pues el placer alcanzado es privativo de cada parte sin que la otra parte participe con las mismas oportunidades. Allí aparece ese cartel tan visto en los comentarios de los perfiles: Relación sin compromiso, un polvo de una noche, una relación esporádica, sexo con desconocidos. Como se ve la búsqueda está orientada a satisfacer solo una parte de las dos actuantes que se encuentran para obtener placer. El egoísmo por encima de compartir horizontes.
A este punto de las conclusiones, puedo decir que la infidelidad obtenida en las redes es una sutil manera de acceder a la prostitución, con el consabido denigro de la mujer, a la que se convierte en objeto de uso sexual. Se podrá decir que es esta la que ha roto con un paradigma de milenios patriarcales, que en igualdad de condiciones ellas tienen el derecho de usar sus apetencias físicas como mejor les plazca y que si los hombres tienen como costumbre el obtener satisfacción sexual por medio de un pago, ellas también se les debe conceder tal derecho sin criticar la elección ni el método; estaría de acuerdo si la igualdad de la que tanto se habla fuese dentro de los mejores valores de esta sociedad y no abarcando lo bueno y lo malo que está en ofertas.
El mercantilismo de las emociones sexuales es réprobo por mediar el dinero como pago, no así sería si las personas se relacionasen por propia voluntad atendiendo las consecuencias que se contraen. Por ello trato de prostitución a estas Infidelidades, más allá de considerar a esta última dentro o fuera de los valores que se deben cultivar socialmente.
El comentario final que considero que se merece este estudio, es que salen a la luz el permanente mercadeo que se hace con las emociones y sentimientos humanos, deplorable y denigrante para el género que sea, incluso fuera del tema tratado, incursionando en el mismo mercado que se hace con el hambre en África, la guerra del Medio Oriente, los refugiados de las guerras, la pobreza en la India o Sudamérica, o los desahuciados que viven a la intemperie, en todos los casos hay alguien que busca su interés personal para satisfacer al antiquísimo trio: SEXO, DINERO Y PODER.

Un poco de humor al finalizar.
“El hombre tiene tres poderes. De los 15 a los 35 años, el poder sexual; de los 35 a los 55, el poder económico; a partir de los 55, el poder mear.”

Juan Eslavia Galán

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